Veinte años después, no
he olvidado lo que aprendí sobre el oficio de informar gracias a The Paper (Detrás de la Noticia, 1994).
Vi esa película en clase
de la maestra Blanca Chong.
En aquel entonces, no
sabía que iba a enrolarme en el ejercicio periodístico.
La memoria, facultad que
toma sus propias decisiones, seleccionó y otorgó la etiqueta de
imborrable a tres lecciones (seguramente hay más, pero las otras no
causaron tan honda impresión) extraídas de la historia:
1. Los criterios de
noticiabilidad.
2. La importancia de
verificar la información.
3. Si se presenta la
oportunidad, hay que echar un vistazo a los papeles que la gente
importante tiene sobre el escritorio.
El reparto es excelente,
los personajes principales son interpretados por Michael Keaton,
Glenn Close y Robert Duvall.
Tengo entendido que en
las aulas a la que asistí ya no se emplea como recurso didáctico.
OTRA LECCIÓN
Keaton sale a
cuadro, ya sea en la pantalla grande o en una televisión, y muchas
personas ven al mejor Batman o a Beetlejuice.
A mí me gusta recordar
al periodista de The Paper, Live from Baghdad (Fuego sobre Bagdad,
2002) y, más recientemente, Spotlight (2015).
De la última conservo
con especial aprecio un momento que guarda una lección sumamente
valiosa a la hora de teclear y corregir textos periodísticos.
En la recta final del
filme, el editor en jefe Marty Baron, interpretado por Liev
Schreiber, y su equipo leen, y depuran, el texto del reportaje.
Marty sujeta un bolígrafo
rojo, querido amigo, y con él encierra una palabra.
Uno de sus compañeros le
pregunta “¿qué viste?”, como diciendo “el quisquilloso ataca
de nuevo”.
Amable lector, si sabes,
intuyes, o adivinas, qué le quitó Baron al texto, te felicito,
tienes madera para ser, si no es que ya lo eres, un buen corrector de
textos periodísticos.
PÚBLICO OBJETIVO
Las buenas películas, y
series, sobre periodistas son necesarias.
Gracias a ellas podemos
echar un vistazo, así sea a través de la ficción, al modus vivendi
de la prensa.
Resultan particularmente
valiosas para:
el estudiante de
periodismo,
el comunicador (me
refiero especialmente al periodista o reportero) profesional, y
toda persona que desea
aprender sobre esa presencia constante en la vida que es la
información procesada por algún medio.
Si no encuadras en alguno
de los tipos enunciados, pero amas las buenas buenas historias, hay
muchos títulos que cumplen con ese criterio de forma apabullante.
Hablo de largometrajes
recientes, como Kill the Messenger (2014), o cuarentones, como Network (1976).
En materia de series, el
tema obliga a mencionar, de nueva cuenta, State of Play. Su versión
en celuloide no es nada desdeñable.
EMOCIONAR
Si quieres aprender sobre
periodismo y al mismo tiempo ver un filme lleno de virtudes, Billy
Wilder, cineasta al que podemos reprocharle el haber filmado
solamente una decena de obras maestras, sintetizó la respuesta
ideal por partida doble.
En un extremo, la gracia
infatigable de The Front Page (Primera Plana, 1974), en el otro, la solidez diamantina de
Ace in the Hole (El Gran Carnaval, 1951)).
Después de agotar esos
títulos, la idea que se tiene de los medios, y de las personas que
trabajan con la información, gana profundidad, para bien y para mal.
Sigue los vínculos y disfruta de los títulos.
Buen provecho.
Imagen: Captura de The Paper

No hay comentarios:
Publicar un comentario