martes, 17 de diciembre de 2019

Las empobrecidas brigadas para los pobres de Torreón


En dos años de administración zermeñista, la Dirección de Desarrollo Social del municipio ha implementado un programa llamado Brigadas de Acción Social (BAS).
El objetivo es llevar beneficios a torreonenses que padecen “una falta de identidad, consecuencia de la sensación de aislamiento, con respecto a aquellos sectores de la sociedad que sí ven satisfechas sus necesidades y aspiraciones”.
Las brigadas, un esfuerzo dirigido a “reducir la brecha de desigualdad en el acceso a servicios”, fueron diseñadas para ser aplicadas en las 308 Áreas Geo-estadísticas Básicas de Torreón.
En sus reglas de operación se estableció que darían prioridad a las zonas urbanas o rurales con servicios sociales insuficientes o menores al promedio municipal.
Los ideólogos de la estrategia observaron que en el municipio existen sectores específicos con población en situación de desventaja frente al resto de la sociedad, es gente que no cuenta con suficientes medios para desenvolverse plenamente.
En 2018, se asignaron a las BAS 4 millones 210 mil pesos, más 60 mil pesos para gastos de operación, 4 millones 270 mil pesos en total.
Para el ejercicio 2019, la administración encabezada por Jorge Zermeño Infante metió tijera a las brigadas y les quitó 1 millón 470 mil pesos.
Fueron asignados 2 millones 600 mil pesos y los gastos de operación pasaron de 60 mil a 200 mil pesos.
La suma da 2.8 millones de pesos.
El recorte a las brigadas para los pobres se concretó a pesar de que este año, el Ayuntamiento tuvo más dinero para gastar.
El presupuesto 2018 de Torreón ascendió a 2 mil 237 millones 525 mil 003 pesos (originalmente eran 2 mil 056 millones 314 mil 559 pesos).
Para el ejercicio por concluir se aprobaron 2 mil 395 millones 905 mil 147 pesos.
Conforme avanzó el año se agregaron 242 millones 886 mil 308 pesos.
El presupuesto modificado 2019 ascendió a 2 mil 638 millones 791 mil 455 pesos.
La ampliación presupuestaria benefició a varias direcciones.
Seguridad Pública: 69.9 millones
Tesorería: 70 millones
Obras Públicas: 38.8 millones.
Servicios Públicos: 25.7 millones
DIF Torreón: 10 millones.
La Dirección de Desarrollo Social no figuró entre las oficinas que recibieron incrementos de consideración.
Su ampliación de recursos fue de 34 mil 122 pesos.
MENOS DINERO, MENOS ACCIONES
Las BAS nacieron de la necesidad de implementar un modelo de desarrollo social integral en el municipio.
Sus documentos rectores las describen como un aporte a “la corrección de las asimetrías sociales”.
Para su implementación, las autoridades de Desarrollo Social conformaron una estrategia con cinco componentes.
1.- Cine y Show: Para lograr un “desarrollo masivo de la cultura” y rescatar espacios públicos.
2.- Cultura: Obras de teatro, eventos artísticos, talleres, exhibiciones.
3.- Deporte: Torneos y competencias.
4.- Limpieza: Acciones para promover la cultura ambiental.
5.- Salud: Jornadas de atención en temas como asesorías en planificación familiar, talleres de higiene oral, diabetes infantil, chequeo de la vista, vacunación, detección oportuna y control de VIH en comunidades vulnerables y de difícil acceso.
El recorte presupuestario trajo consigo un empobrecimiento cualitativo de este esfuerzo.
La edición 2019 se quedó sin las columnas deportiva, cultural y de salud.
Las autoridades conservaron el Cine y Show y la Limpieza.
Ésta última fue complementada con la opción de que el municipio retire escombro en colonias que “lo soliciten y/o necesiten”.
MECANISMO
El año pasado, recibir los apoyos in situ exigía que un comité ciudadano presentara a la Dirección General de Desarrollo Social del municipio una solicitud de apoyo con una descripción “breve, concisa y precisa” del estado de necesidad de un sector.
La petición era analizada siempre que el solicitante formara parte de la población objetivo o del comité ciudadano de las BAS.
Si un individuo acudía directamente a las oficinas municipales a solicitar el apoyo, la autoridad podía otorgar el beneficio siempre que hubiera lugar disponible.
Según las reglas de 2018, las comunidades seleccionadas para recibir a los brigadistas debían tomar parte de un proceso de microplaneación participativa.
Otros requisitos eran:
a) Elaborar un autodiagnóstico de sus necesidades, carencias y problemas así como de sus recursos, tanto materiales como humanos.
b) Decidir, “en interacción con el Ayuntamiento”, la aplicación del presupuesto disponible.
c) Diseñar un Plan de Desarrollo Comunitario con las acciones a realizar y los compromisos por cumplir.
Las empresas o dependencias municipales se obligaban a prestar los servicios y trabajos “procurando” cumplir con los tiempos acordados.
En 2019, el mecanismo de operación fue modificado.
Dentro de las reglas ya no se mencionó nada de comités ni de solicitudes directas.
También quedaron fuera la microplaneación, el autodiagnóstico, el plan de desarrollo comunitario y la ejecución de acciones conforme a un plan.
A cambio, se incluyó una petición a los beneficiarios: “Anexar la siguiente papelería a la solicitud: credencial de elector por ambos lados legible del solicitante y comprobante de domicilio. Así como evidencia fotográfica del evento y la carta de agradecimiento”.
Para solicitar la visita de las BAS, pues, tenías que proporcionar pruebas de que la visita de las BAS fue un éxito.
EXISTENCIA EFECTIVA
Las reglas del programa fueron firmadas por el alcalde Jorge Zermeño, el entonces tesorero, Jaime Hernán Sirgo Ortiz, el contralor Juan Carlos Álvarez Venegas, y el director de Desarrollo Social, Rogelio Antonio Cuellar García.
El programa lleva dos años en operación pero, a partir del monitoreo realizado por este medio, se detectó que la autoridad municipal no acostumbra llamarlo por su nombre.
A lo largo de 2019, las BAS sólo fueron mencionadas en un par de boletines.
En uno de ellos, difundido en febrero pasado, la actividad descrita no tiene nada que ver con los componentes contemplados en sus reglas de operación.
En otros dos, salieron a relucir como parte de informes presentados por el titular de Desarrollo Social.
Las brigadas, sin embargo, existen.
En redes sociales, la dependencia a cargo de Cuéllar García publica con regularidad evidencia fotográfica de los dos componentes de las brigadas: funciones de cine y acciones de limpieza.
Los claroscuros.de dichas actividades merecen tratarse por separado.
Imagen 1: Tomada del muro @DesSocialTRN
Imágenes 2 y 3: Capturas de pantalla de las Reglas de Operación 2019 de las BAS



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