Serie tan chiquita como rinconera, A Touch of Cloth cumple a cabalidad su cometido:
llevar el disparate hasta las últimas consecuencias.
Los perpetradores,
Charlie Brooker y Daniel Maier, pensaron que era buena idea mezclar
en la licuadora los siguientes ingredientes:
1 taza de A Touch of Frost
1/2 taza de CSI
Abundante esencia de
Airplane! (¿Y dónde está el piloto?, 1980)
Hojas del guión de The
Naked Gun (¿Y dónde está el policía?, 1988)
PROTAGONISTAS
El cómplice estelar,
John Hannah, interpreta a Jack Cloth, investigador visceral,
indisciplinado, con heroicas tendencias suicidas.
A diferencia de los
detectives ficticios que dan lustre a la persecución judicial, Cloth
es bastante incompetente.
Reconstruir un crimen,
seguir pistas, interrogar sospechosos, descubrir los motivos del
delincuente, son aspectos de su labor en los que se maneja con apasionada
insuficiencia.
El método de Jack
consiste en persistir, persistir y persistir hasta que las cosas, de
algún modo, cobran sentido.
Si en el camino se ve
forzado a romper la cadena de mando, actuar fuera del reglamento o
tener una monumental erección en un sitio público, que así sea.
Suranne Jones hace el
papel de Anne Oldman, agente toda tetas y ambición (eso dice su
identificación oficial), bisexual declarada.
La vida perfecta de esta
amazona (ascenso en el trabajo, pareja estable y planes de adopción)
se descarrilla como por descuido.
Una noche de horas extra
en la oficina, luego de revisar expedientes criminales y de charlar a
la luz de una lámpara barata, descubre que Jack tiene lindos ojos.
Completan el equipo Des
Hairihan y Asap Qureshi.
Des posee de un instinto
privilegiado para detectar pistas que involucran desnudos femeninos
parciales o totales.
Asap lleva hasta el
extremo sus labores como minucioso recopilador de datos que aportan
poco o nada a la resolución de los casos.
Todos actúan bajo las
órdenes de Tom Boss, jefe de policía fanático de los idiomas cuyo
pasatiempo favorito es amargarle la vida a Cloth.
TEMPORADAS
A touch of Cloth, producida por Sky, tiene
tres temporadas, seis episodios en total.
Jack y compañía deben
atrapar a un asesino serial, al jefe de una organización criminal y
a otro asesino serial.
Buena parte de los
lugares comunes de los programas de corte policíaco están presentes
en la serie.
Como se dijo al inicio,
son abordados desde un ángulo que aprobarían Leslie Nielsen y Lloyd Bridges.
Hay chistes malos,
chistes muy malos y a veces peores.
El sinsentido, el doble
sentido, y el contrasentido son otros recursos frecuentes.
En cada episodio se
suceden, a veces de un modo desenfrenado, los tipos de humor, del
blanco al negro, del rojo al verde, del físico al subatómico.
En este homenaje al
absurdo también caben sorpresas como la actuación especial de Brian
Cox.
La serie de Maier y
Brooker, mejor conocido como el creador de Black Mirror,
responde a importantes preguntas que no suelen hacerse en los
programas habituales de persecución judicial.
¿Puede una hamburguesa
ser la responsable de una masacre?
¿Conocer la biografía
de Shigeru Miyamoto marca la diferencia entre vivir o morir?
¿El ascenso de un
deleznable grupo de rock justifica que un agente de la ley intimide
testigos, pierda evidencia y contrate a un proveedor de nucleótidos
para replicar ADN con tal de asegurar una condena?
ANTECEDENTES CULPOSOS
Si disfrutaste la pelea
con sables láser entre el almirante Benson y Saddam Hussein, si te
gustó ver a Drácula bailar tango, si recuerdas con agrado el caballo de cocos del rey Arturo, no hay más remedio.
Debes declararte culpable y cumplir condena junto a Jack Cloth.

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